Esc.Secundaria."Alfonso Reyes" No.77 Alma Leticia Garcia Hernandez Paola Jazmín Rodríguez Tapia Perla Sarahí Duarte Puerta Kattya Michelle Peña Vaquera Karen Atziry Gonzalez Garza Keila Lucia Sausedo Medina 2° "A"
martes, 11 de junio de 2013
Otros Sistemas Planetarios
En la actualidad, a partir de la construcción de mejores instrumentos, se han descubierto otros sistemas planetarios en torno a otras estrellas más lejanas. A los planetas que giran en torno de otras estrellas se les llaman planetas extrasolares.
¿Que sucede en Pluton?
Durante la última década del siglo XX, se fueron descubriendo una gran cantidad de objetos con órbitas más lejanas que Neptuno. Hoy se conocen cientos de estos cuerpos, siendo Plutón el segundo en tamaño. Todos estos cuerpos se conocen como objetos trans-neptunianos y componen el Cinturón de Kuiper. Hoy, Plutón es considerado uno más de estos cuerpos. Por sus características, su tamaño y su ubicación lo consideran como un gran cometa que gira en torno del Sol.
Planetas terrestres
Los nueve planetas se ubicaban de forma natural en tres grupos:
- Planetas terrestres, pequeños, rocosos y cercanos al Sol (Mercurio, Venus, Tierra, Marte) ver
- Planetas Jovianos, grandes, gaseosos y lejanos al Sol (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno) ver
- Plutón, más pequeño que los demás y compuesto de hielos como un gran cometa.
¿Qué es un Planeta?
Los Planetas son cuerpos opacos que giran alrededor de una estrella debido a la fuerza de gravedad con que ésta los atrae. Como los Planetas no poseen luz propia, en nuestro Sistema Solar podemos verlos en el cielo nocturno, pues ellos brillan al reflejar la luz del Sol.
La palabra planeta es de origen griego y quiere decir “viajero.” Para los antiguos griegos, en el firmamento existían solo siete cuerpos móviles: El Sol y la Luna, que eran los astros principales, más otros cinco cuerpos móviles, de apariencia similar a una estrella: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno. El resto eran estrellas fijas. Los antiguos observaban que los Planetas se movían por el cielo como verdaderos viajeros celestiales.
Desde el siglo XVI ya se sabía que los planetas no son estrellas errantes, sino que cuerpos opacos que giran alrededor del Sol; su brillo se debe a que reflejan la luz del Sol, como también lo hacen la Luna y la Tierra. Urano, Neptuno, y Pluton fueron descubiertos a través de telescopios en los siglos XVIII, XIX, y XX respectivamente. Se hablaba entonces de nueve planetas.
¿Que es el cinturón de asteroides?
El Cinturón de Asteroides es una región de espacio entre las órbitas de Marte y Júpiter donde la mayoría de los asteroides en nuestro sistema solar son encontrados girando en órbita alrededor del Sol. El Cinturón de Asteroides probablemente contiene millones de asteroides. Los astrónomos piensan que el Cinturón de Asteroides está hecho de material que nunca fue capaz de formar un planeta, o de los restos de un planeta que se rompió hace mucho tiempo. Los asteroides en el Cinturón de Asteroides vienen en una variedad de tamaños. Algunos son muy pequeños (menos de una milla de diámetro) mientras que otros son muy grandes. El asteroide más grande es llamado Ceres. Es alrededor de un cuarto del tamaño de nuestra luna.
Astereroides
Son una serie de objetos rocosos o metálicos que orbital alrededor del Sol, la mayoría en el cinturón principal, entre Marte y Júpiter.
Algunos asteroides, sin embargo, tienen órbitas que van más allá de Saturno, otros se acercan más al Sol que la Tierra. Algunos han chocado contra nuestro planeta. Cuando entran en la atmosfera, se encienden y se transforman en meteoritos.
A los asteroides también se les llama planetas menores. El más grande es Ceres, con 1.000 Km. de diámetro. Después, Vesta y Pallas, con 525. Se han encontrado 16 que superan los 240 Km., y muchos pequeños. Gaspra, el de la foto lateral, no llega a los 35 km de punta a punta, mientras que Ida, abajo, tiene unos 115 Km.
Algunos asteroides, sin embargo, tienen órbitas que van más allá de Saturno, otros se acercan más al Sol que la Tierra. Algunos han chocado contra nuestro planeta. Cuando entran en la atmosfera, se encienden y se transforman en meteoritos.
A los asteroides también se les llama planetas menores. El más grande es Ceres, con 1.000 Km. de diámetro. Después, Vesta y Pallas, con 525. Se han encontrado 16 que superan los 240 Km., y muchos pequeños. Gaspra, el de la foto lateral, no llega a los 35 km de punta a punta, mientras que Ida, abajo, tiene unos 115 Km.
¿Que son los satélites?
El concepto satélite se puede referir a dos cosas: un satélite natural es un cuerpo celeste que orbita un planeta u otro cuerpo más pequeño, al que se denomina "primario"; no tiene luz propia, tal como los planetas. Por ejemplo la Luna, que es un satélite, gira en torno al planeta Tierra.
La definición antes descrita es para un satélite natural, ya que para los satélites artificiales existe otra. Los satélites artificiales son aquellos objetos puestos en órbita mediante la intervención humana, creados por el hombre; es un vehículo que puede o no contener tripulación, el cual es colocado en órbita alrededor de un astro, con el objetivo de adquirir información de éste y transmitirla.
En cuanto a los satélites naturales, estos son más pequeños que el astro al que rodean, y son atraídos recíprocamente por fuerza de gravedad. Por lo general, aquellos satélites que giran en torno a planetas principales se les denominan lunas, pues se les asocia al satélite de la Tierra, la Luna.
Dentro del Sistema Solar existe una gran cantidad de satélites naturales y todavía no se sabe con exactitud la cantidad. La Tierra posee tan sólo uno, pero existen otros planetas que pueden llegar a tener más de 60 lunas, por ejemplo Júpiter tiene 63. Sin embargo existen planetas como Venus y Mercurio que carecen de satélites, no obstante no sería extraño que esta aseveración cambiara pues hasta estos días se siguen descubriendo más satélites en el Sistema Solar. Se han descubierto aproximadamente 130 satélites, pero lo más probable es que en un futuro próximo se encuentren satélites de mayor tamaño.
Los satélites naturales pueden tener diferentes formas, pese a que la Luna de la Tierra se vea perfectamente redonda. Los planetas no poseen una forma perfecta, son ovalados, siendo más anchos en la zona ecuatorial, esto, además de la fuerza de atracción del sol hace que el movimiento de traslación de los satélites sea más complejo. A este movimiento se le conoce como movimiento perturbado.
Por otro lado los satélites artificiales, al ser creados por el hombre, y a diferencia de los naturales, son colocados arbitrariamente en una órbita para que gire en torno a un astro determinado. Por esta razón, es posible modificar su trayectoria. Los satélites artificiales surgieron en la gran carrera espacial. El primero fue el satélite creado por los rusos, Sputnik, clocado en la órbita terrestre el 4 de octubre de 1957. Desde aquel entonces, los satélites artificiales no han cesado, se han ido creando más, siendo estos cada vez más complejos y específicos.
Los satélites artificiales resultaron ser una coyuntura para la historia de la astronomía. Un aparato que está otorgando constantemente información de un astro en particular sin necesidad de haber una persona en la zona en cuestión. Si lo pensamos con atención el concepto es una verdadera maravilla y gran logro de la humanidad.
¿que son los cometas?
Los cometas son
las formas astrales más primitivas del Sistema Solar. Nacieron al tiempo que el
Sol (4600 millones de años), y, a diferencia de los demás cuerpos celestes, su
composición -mezcla de metano, amoníaco, anhídrido carbónico y hielo- no ha
cambiado desde entonces.
Cuando,
periódicamente, la gélida masa de estos astros se acerca al Sol, el calor de
éste provoca la evaporación de los gases comentarios, que salen violentamente en
chorro formando la famosa “cabellera”, la cual, por efecto del “viento solar”
se proyecta siempre en dirección opuesta a la del Sol.
¿Que son las nebulosas?
Una nebulosa es
una nube de gas o polvo en el espacio. Las nebulosas pueden ser oscuras o, si
se iluminan por estrellas cercanas o estrellas inmersas en ellas, pueden ser
brillantes. Generalmente son lugares donde se produce la formación de estrellas
y discos planetarios, por lo que se suelen encontrar en su seno estrellas muy
jóvenes.
Existe gran variedad de nebulosas acompañando a las estrellas en todas las etapas de su evolución. La gran mayoría corresponden a nubes gaseosas de hidrógeno y helio que experimentan un proceso de contracción gravitatoria hacia un estado de protoestrella. Así, las llamadas nebulosas capullo cuentan en su interior cuentan con una estrella recién formada. La nebulosa no es, en este caso, sino los restos de gas que no ha colapsado. El gas en cuestión, que puede, mediante colisiones atómicas, formar moléculas y pequeñas partículas sólidas de mayor o menor complejidad, se calienta por la radiación emitida por la nueva estrella lo suficiente como para enmascarar su presencia, y lo que se observa es una imagen parecida a la de un capullo de oruga.
Otro tipo de nebulosas, llamados glóbulos de Bok, son nubes de gas muy condensado, en vías de formar una proto estrella. Se revelan, cuando están situadas sobre un fondo claro, como por ejemplo la Galaxia, como un oscurecimiento del fondo, por ejemplo la nebulosa llamada Saco de carbón, junto a la constelación Cruz del Sur, y la nebulosa llamada de Cabeza de caballo.
Los llamados objetos de Herbig-Haro son nebulosas pequeñas, variables, que aparecen y desaparecen en un periodo de pocos años, que parecen consistir en grumos de materia gaseosa eyectados en los polos de una estrella en formación, principalmente en la fase de capullo. Su luminosidad se produce por colisión con la nube circundante de gas, pues producen una característica onda de choque debido a la gran velocidad con que se expulsan.
Otro tipo de nebulosas, con una composición química rica en elementos químicos pesados (helio, carbono y nitrógeno principalmente) son restos de materia estelar expulsada por las estrellas gigantes y super gigantes a gran velocidad (1000 Km/s) en un tipo de estrellas llamadas de Wolf-Rayet. Nebulosas semejantes a éstas se producen también en las últimas etapas estelares, tras la formación de novas y supernovas.
A las nebulosas planetarias se les llama así porque muchas de ellas se parecen a los planetas cuando son observadas a través de un telescopio, aunque de hecho son capas de material de las que se desprendió una estrella evolucionada de masa media durante su última etapa de evolución de gigante roja antes de convertirse en enana blanca. La nebulosa del Anillo, en la constelación de Lira, es una planetaria típica que tiene un periodo de rotación de 132.900 años y una masa de unas 14 veces la masa del Sol. En la Vía Láctea se han descubierto varios miles de nebulosas planetarias. Más espectaculares, pero menores en número, son los fragmentos de explosiones de supernovas, y quizás la más famosa de éstas sea la nebulosa del Cangrejo. Las nebulosas de este tipo son radiofuentes intensas, como consecuencia de las explosiones que las formaron y los probables restos de púlsares en que se convirtieron las estrellas originarias.
Existe gran variedad de nebulosas acompañando a las estrellas en todas las etapas de su evolución. La gran mayoría corresponden a nubes gaseosas de hidrógeno y helio que experimentan un proceso de contracción gravitatoria hacia un estado de protoestrella. Así, las llamadas nebulosas capullo cuentan en su interior cuentan con una estrella recién formada. La nebulosa no es, en este caso, sino los restos de gas que no ha colapsado. El gas en cuestión, que puede, mediante colisiones atómicas, formar moléculas y pequeñas partículas sólidas de mayor o menor complejidad, se calienta por la radiación emitida por la nueva estrella lo suficiente como para enmascarar su presencia, y lo que se observa es una imagen parecida a la de un capullo de oruga.
Otro tipo de nebulosas, llamados glóbulos de Bok, son nubes de gas muy condensado, en vías de formar una proto estrella. Se revelan, cuando están situadas sobre un fondo claro, como por ejemplo la Galaxia, como un oscurecimiento del fondo, por ejemplo la nebulosa llamada Saco de carbón, junto a la constelación Cruz del Sur, y la nebulosa llamada de Cabeza de caballo.
Los llamados objetos de Herbig-Haro son nebulosas pequeñas, variables, que aparecen y desaparecen en un periodo de pocos años, que parecen consistir en grumos de materia gaseosa eyectados en los polos de una estrella en formación, principalmente en la fase de capullo. Su luminosidad se produce por colisión con la nube circundante de gas, pues producen una característica onda de choque debido a la gran velocidad con que se expulsan.
Otro tipo de nebulosas, con una composición química rica en elementos químicos pesados (helio, carbono y nitrógeno principalmente) son restos de materia estelar expulsada por las estrellas gigantes y super gigantes a gran velocidad (1000 Km/s) en un tipo de estrellas llamadas de Wolf-Rayet. Nebulosas semejantes a éstas se producen también en las últimas etapas estelares, tras la formación de novas y supernovas.
A las nebulosas planetarias se les llama así porque muchas de ellas se parecen a los planetas cuando son observadas a través de un telescopio, aunque de hecho son capas de material de las que se desprendió una estrella evolucionada de masa media durante su última etapa de evolución de gigante roja antes de convertirse en enana blanca. La nebulosa del Anillo, en la constelación de Lira, es una planetaria típica que tiene un periodo de rotación de 132.900 años y una masa de unas 14 veces la masa del Sol. En la Vía Láctea se han descubierto varios miles de nebulosas planetarias. Más espectaculares, pero menores en número, son los fragmentos de explosiones de supernovas, y quizás la más famosa de éstas sea la nebulosa del Cangrejo. Las nebulosas de este tipo son radiofuentes intensas, como consecuencia de las explosiones que las formaron y los probables restos de púlsares en que se convirtieron las estrellas originarias.
Las nebulosas
Las nebulosas son estructuras de gas y polvo interestelar. Según sean más
o menos densas, son visibles, o no, desde la Tierra.
Las nebulosas se puede encontrar en cualquier lugar del espacio interestelar. Antes de la invención del telescopio, el término nebulosa se aplicaba a todos los objetos celestes de apariencia difusa. Como consecuencia de esto, a muchos objetos que ahora sabemos que son cúmulos de estrellas o galaxias se les llamaba nebulosas.
Se han detectado nebulosas en casi todas las galaxias, incluida la nuestra, la Vía Láctea. Dependiendo de la edad de las estrellas asociadas, se pueden clasificar en dos grandes grupos:
1.- Asociadas a estrellas evolucionadas, como las nebulosas planetarias y los remanentes de superno vas.
2.- Asociadas a estrellas muy jóvenes, algunas incluso todavía en proceso de formación, como los objetos Herbig-Haro y las nubes moleculares.
Nacimiento de la estrella
Una estrella siempre nace de una nube de gas de Hidrógeno. La pregunta filosófica en este punto es ¿Y de dónde vino la nube de Hidrógeno? Esa es la pregunta fundamental de la Cosmología que estudiaremos en otro artículo. Por ahora, es suficiente saber que las nubes de Hidrógeno existen en grandes proporciones en las galaxias espirales, Nosotros podemos saber más o menos la edad de una galaxia por la cantidad de gas que le sobra. Por ejemplo, si una galaxia tiene mucho gas significa que es joven, pues las estrellas aún no se han formado y por consiguiente su evolución como galaxia apenas comienza.
Las nubes de Hidrógeno también contienen otros elementos, como el Helio, Nitrógeno, Carbón y varios elementos químicos, además de algo importante que es el polvo. A esta mezcla de elementos nosotros las llamamos Nubes Moleculares, sin embargo, estas nubes son casi enteramente de Hidrógeno, normalmente el 90% del total de los elementos. Cuando grandes nubes moleculares se juntan, nosotros las llamamos regiones de formación estelar.
Estas regiones son enormes y los astrónomos estamos estudiándolas con mucho detalle, pues aún hace falta explicar algunos detalles en el proceso del nacimiento de una estrella. De las regiones cercanas, es decir, en nuestra Galaxia, se encuentra Eta Carina, podriamos decir que estas nubes son incubadoras de nuevas estrellas.
lunes, 10 de junio de 2013
De estrella a aujero negro
Las estrellas con una masa mucho mayor que la del Sol sufren una evolución más rápida, de unos pocos millones de años desde su nacimiento hasta la explosión de una supernova. Los restos de la estrella pueden ser una estrella de neutrones.
Sin embargo, existe un límite para el tamaño de las estrellas de neutrones, más allá del cual estos cuerpos se ven obligados a contraerse hasta que se convierten en un agujero negro, del que no puede escapar ninguna radiación.
Estrellas típicas como el Sol pueden persistir durante muchos miles de millones de años. El destino final de las enanas de masa baja es desconocido, excepto que cesan de irradiar de forma apreciable. Lo más probable es que se conviertan en cenizas o enanas negras.
Sin embargo, existe un límite para el tamaño de las estrellas de neutrones, más allá del cual estos cuerpos se ven obligados a contraerse hasta que se convierten en un agujero negro, del que no puede escapar ninguna radiación.
Estrellas típicas como el Sol pueden persistir durante muchos miles de millones de años. El destino final de las enanas de masa baja es desconocido, excepto que cesan de irradiar de forma apreciable. Lo más probable es que se conviertan en cenizas o enanas negras.
La vida de una estrellla
El ciclo de vida de una estrella empieza como una gran masa de gas relativamente fría. La contracción del gas eleva la temperatura hasta que el interior de la estrella alcanza 1.000.000 °C. En este punto tienen lugar reacciones nucleares, cuyo resultado es que los núcleos de los átomos de hidrógeno se combinan con los de deuteriopara formar núcleos de helio. Esta reacción libera grandes cantidades de energía, y se detiene la contracción de la estrella.
Cuando finaliza la liberación de energía, la contracción comienza de nuevo y la temperatura de la estrella vuelve a aumentar. En un momento dado empieza una reacción entre el hidrógeno, el litio y otros metales ligeros presentes en el cuerpo de la estrella. De nuevo se libera energía y la contracción se detiene.
Cuando el litio y otros materiales ligeros se consumen, la contracción se reanuda y la estrella entra en la etapa final del desarrollo en la cual el hidrógeno se transforma en helio a temperaturas muy altas gracias a la acción catalítica del carbono y el nitrógeno. Esta reacción termonuclear es característica de la secuencia principal de estrellas y continúa hasta que se consume todo el hidrógeno que hay.
La estrella se convierte en una gigante roja y alcanza su mayor tamaño cuando todo su hidrógeno central se ha convertido en helio. Si sigue brillando, la temperatura del núcleo debe subir lo suficiente como para producir la fusión de los núcleos de helio. Durante este proceso es probable que la estrella se haga mucho más pequeña y más densa.
Cuando ha gastado todas las posibles fuentes de energía nuclear, se contrae de nuevo y se convierte en una enana blanca. Esta etapa final puede estar marcada por explosiones conocidas como "novas". Cuando una estrella se libera de su cubierta exterior explotando como nova o supernova, devuelve al medio interestelar elementos más pesados que el hidrógeno que ha sintetizado en su interior.
Las generaciones futuras de estrellas formadas a partir de este material comenzarán su vida con un surtido más rico de elementos pesados que las anteriores generaciones. Las estrellas que se despojan de sus capas exteriores de una forma no explosiva se convierten en nebulosas planetarias, estrellas viejas rodeadas por esferas de gas que irradian en una gama múltiple de longitudes de onda.
Cuando finaliza la liberación de energía, la contracción comienza de nuevo y la temperatura de la estrella vuelve a aumentar. En un momento dado empieza una reacción entre el hidrógeno, el litio y otros metales ligeros presentes en el cuerpo de la estrella. De nuevo se libera energía y la contracción se detiene.
Cuando el litio y otros materiales ligeros se consumen, la contracción se reanuda y la estrella entra en la etapa final del desarrollo en la cual el hidrógeno se transforma en helio a temperaturas muy altas gracias a la acción catalítica del carbono y el nitrógeno. Esta reacción termonuclear es característica de la secuencia principal de estrellas y continúa hasta que se consume todo el hidrógeno que hay.
La estrella se convierte en una gigante roja y alcanza su mayor tamaño cuando todo su hidrógeno central se ha convertido en helio. Si sigue brillando, la temperatura del núcleo debe subir lo suficiente como para producir la fusión de los núcleos de helio. Durante este proceso es probable que la estrella se haga mucho más pequeña y más densa.
Cuando ha gastado todas las posibles fuentes de energía nuclear, se contrae de nuevo y se convierte en una enana blanca. Esta etapa final puede estar marcada por explosiones conocidas como "novas". Cuando una estrella se libera de su cubierta exterior explotando como nova o supernova, devuelve al medio interestelar elementos más pesados que el hidrógeno que ha sintetizado en su interior.
Las generaciones futuras de estrellas formadas a partir de este material comenzarán su vida con un surtido más rico de elementos pesados que las anteriores generaciones. Las estrellas que se despojan de sus capas exteriores de una forma no explosiva se convierten en nebulosas planetarias, estrellas viejas rodeadas por esferas de gas que irradian en una gama múltiple de longitudes de onda.
Evolucion de las estrellas
Las estrellas evolucionan durante millones de años. Nacen cuando se acumula una gran cantidad de materia en un lugar del espacio. Se comprime y se calienta hasta que empieza una reacción nuclear, que consume la materia, convirtiéndola en energía. Las estrellas pequeñas la gastan lentamente y duran más que las grandes.
Las teorías sobre la evolución de las estrellas se basan en pruebas obtenidas de estudios de los espectros relacionados con la luminosidad. Las observaciones demuestran que muchas estrellas se pueden clasificar en una secuencia regular en la que las más brillantes son las más calientes y las más pequeñas, las más frías.
Esta serie de estrellas forma una banda conocida como la secuencia principal en el diagrama temperatura-luminosidad conocido como diagrama Hertzsprung-Russell. Otros grupos de estrellas que aparecen en el diagrama incluyen a las estrellas gigantes y enanas antes mencionadas.
Radiacion electromagnetica
Las ondas electromagnéticas tienen
componentes eléctricos y magnéticos. La radiación electromagnética se puede ordenar en un espectro que se extiende desde ondas de frecuencias muy elevadas (longitudes de onda pequeñas) hasta frecuencias muy bajas (longitudes de onda altas). La luz visible es sólo una pequeña parte del espectro electromagnético. Por orden decreciente de frecuencias (o creciente de longitudes de onda), el espectro electromagnético está compuesto por rayos gamma, rayos X duros y blandos, radiación ultravioleta, luz visible, rayos infrarrojos, microondas y ondas de radio. Los rayos gamma y los rayos X duros tienen una longitud de onda de entre 0,005 y 0,5 nanómetros (un nanómetro, o nm, es una millonésima de milímetro). Los rayos X blandos se solapan con la radiación ultravioleta en longitudes de onda próximas a los 50 nm. La región ultravioleta, a su vez, da paso a la luz visible, que va aproximadamente desde 400 hasta 800 nm. Los rayos infrarrojos o "radiación de calor" se solapan con las frecuencias de radio de microondas, entre los 100.000 y 400.000 nm. Desde esta longitud de onda hasta unos 15.000 m, el espectro está ocupado por las diferentes ondas de radio; más allá de la zona de radio, el espectro entra en las bajas frecuencias, cuyas longitudes de onda llegan a medirse en decenas de miles de kilómetros
componentes eléctricos y magnéticos. La radiación electromagnética se puede ordenar en un espectro que se extiende desde ondas de frecuencias muy elevadas (longitudes de onda pequeñas) hasta frecuencias muy bajas (longitudes de onda altas). La luz visible es sólo una pequeña parte del espectro electromagnético. Por orden decreciente de frecuencias (o creciente de longitudes de onda), el espectro electromagnético está compuesto por rayos gamma, rayos X duros y blandos, radiación ultravioleta, luz visible, rayos infrarrojos, microondas y ondas de radio. Los rayos gamma y los rayos X duros tienen una longitud de onda de entre 0,005 y 0,5 nanómetros (un nanómetro, o nm, es una millonésima de milímetro). Los rayos X blandos se solapan con la radiación ultravioleta en longitudes de onda próximas a los 50 nm. La región ultravioleta, a su vez, da paso a la luz visible, que va aproximadamente desde 400 hasta 800 nm. Los rayos infrarrojos o "radiación de calor" se solapan con las frecuencias de radio de microondas, entre los 100.000 y 400.000 nm. Desde esta longitud de onda hasta unos 15.000 m, el espectro está ocupado por las diferentes ondas de radio; más allá de la zona de radio, el espectro entra en las bajas frecuencias, cuyas longitudes de onda llegan a medirse en decenas de miles de kilómetros
la via lactea
El Sistema Solar está en uno de los brazos de la espiral, a unos 30.000 años luz del centro y unos 20.000 del extremo.
La Via Láctea és una galaxia grande, espiral y puede tener unos 100.000 millones de estrellas, entre ellas, el Sol. En total wide unos 100.000 años luz de diámetro y tiene una masa de más de dos billones de veces la del Sol.
Cada 225 millones de años el Sistema Solar completa un giro alrededor del centro de la galaxia. Se mueve a unos 270 km. por segundo.
No podemos ver el brillante centro porque se interponen materiales opacos, polvo cósmico y gases fríos, que no dejan pasar la luz. Se cree que contiene un poderoso agujero negro.
La Vía Láctea tiene forma de lente convexa. El núcleo tiene una zona central de forma elíptica y unos 8.000 años luz de diámetro. Las estrellas del núcleo están más agrupadas que las de los brazos. A su alrededor hay una nube de hidrógeno, algunas estrellas y cúmulos estelares.
La Via Láctea és una galaxia grande, espiral y puede tener unos 100.000 millones de estrellas, entre ellas, el Sol. En total wide unos 100.000 años luz de diámetro y tiene una masa de más de dos billones de veces la del Sol.
Cada 225 millones de años el Sistema Solar completa un giro alrededor del centro de la galaxia. Se mueve a unos 270 km. por segundo.
No podemos ver el brillante centro porque se interponen materiales opacos, polvo cósmico y gases fríos, que no dejan pasar la luz. Se cree que contiene un poderoso agujero negro.
La Vía Láctea tiene forma de lente convexa. El núcleo tiene una zona central de forma elíptica y unos 8.000 años luz de diámetro. Las estrellas del núcleo están más agrupadas que las de los brazos. A su alrededor hay una nube de hidrógeno, algunas estrellas y cúmulos estelares.
Expansion de las dimensiones
Expansión de las dimensiones:
Es aceptado hoy que las dimensiones del espacio se expanden, aun aceleradamente, pero no se menciona al tiempo, que es también una dimensión generada simultáneamente en el Big Bang.
Nunca se supuso que también el tiempo puede estarse expandiendo conjuntamente con las otras dimensiones y a la misma razón o taza que las demás dimensiones de volumen.
Esta consideración (la expansión del tiempo), trae como consecuencia varios hechos interesantes de analizar, y que nos muestran la realidad de la observación desde otro punto de vista, a saber:
A) En la actualidad es casi imposible acceder a una medición de la expansión del tiempo, pues toda medida del tiempo que podemos hacer esta afectada por las otras dimensiones, distancias, frecuencias…
B) En el caso de las frecuencias, el corrimiento al rojo de las líneas espectrales, puede corresponder también a una expansión del tiempo, simultáneamente con la expansión de las otras dimensiones.
C) Lo que se “aprecia” como una “aceleración” de la expansión de las otras dimensiones puede tratarse “simplemente” de una observación “equivocada” por no considerar la expansión del tiempo conjuntamente (y con la misma razón o taza) con las otras dimensiones.
D) Desde este punto de vista, La “expansión acelerada del Universo” se transforma en una “expansión a velocidad uniforme y constante del Universo” (algo más lógico), sin involucrar al fantasma de la “energía oscura”, que no se ha podido observar ni comprobar, y que de esta forma deja de ser “participe necesario”.
Estas consideraciones, ponen la “pelota” en el campo de las matemáticas; para aquellos Matemáticos de mentes abiertas va el reto de demostrarlo…
Introduccion
Sabemos mucho sobre nuestro universo, sin embargo, no tenemos una explicación
para el momento cero de su origen, llamado "singularidad".
Mientras los científicos intentan descifrar uno de los grandes enigmas de la humanidad, podemos disfrutar de las maravillas que sí conocemos.
Mientras los científicos intentan descifrar uno de los grandes enigmas de la humanidad, podemos disfrutar de las maravillas que sí conocemos.
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